El dengue es una enfermedad que es transmitida por mosquitos del género Aedes, esto ocurre en zonas tropicales y subtropicales del mundo. Puede ocasionar fiebre alta y síntomas similares a los de la gripe. La picadura de este mosquito ocasiona millones de casos anualmente en todo el mundo.
Generalmente, el dengue es más frecuente en el sudeste asiático, las islas del Pacífico occidental, América Latina y África. Esta es una infección que se ha expandido a un ritmo que preocupa a los sistemas de salud en el mundo.
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El cambio climático, la globalización y los movimientos de población han llevado a esta enfermedad a lugares donde antes no existía, incluso a Europa. Sin embargo, ante los brotes y las emergencia sanitarias por el dengue, surge la ayuda de la inteligencia artificial (IA) como herramienta para la detección temprana , predicción de brotes y la respuesta sanitaria.
Diagnóstico a tiempo
Uno de los principales retos que enfrenta el dengue, es poder identificarlo en sus primeras fases, ya que sus cuadros clínicos suelen confundirse con otras infecciones virales. Actualmente, se detecta a través de pruebas convencionales como la de PCR, la cual requiere de laboratorios y personal especializado. Esto limita su detección en zonas rurales o remotas.
En esta ocasión, es donde la inteligencia artificial toma el mando -ofreciendo ventajas decisivas- las cuales consisten en algoritmos entrenados con datos clínicos que pueden ayudar a detectar patrones imperceptibles para el ojo humano.
La inteligencia artificial, combinada con la nanotecnología ha dado origen a sensores portátiles capaces de detectar el virus en cuestión de minutos mediante pequeñas muestras de sangre u otros fluidos; siendo ideales para comunidades aisladas o en pleno brote.
Aporte de la IA
La tecnología de la IA va más allá del diagnóstico. Su adaptación permite pronosticar en qué momento van aparecer nuevos focos de la enfermedad. De este mismo modo, se integran sistemas de información sobre condiciones climáticas, registros de movilidad humana, densidad poblacional y presencia del mosquito vector generan mapas de riesgo dinámicos.
Estas herramientas ya han sido empleadas en países como, Brasil y Colombia, donde se utilizan para activar alertas preventivas y desplegar equipos sanitarios antes que se pueda descontrolar una situación de emergencia.
Además, para que el potencial de la inteligencia artificial logre alcanzar su máximo potencial, es fundamental su integración efectiva en sistemas de salud pública. Estas son soluciones que ya están aplicadas y van a evolucionar para adaptarse a otros virus como el zika o chikungunya. Sin embargo, los retos que deja utilizar la IA como componente de salud, consiste en la validación de modelos, transparencia y protección de datos.
Herramientas en Puerto Rico
En Puerto Rico, generalmente se reportan casos de dengue durante todo el año. Siendo una lucha que le corresponde a toda la población, es por ello que desde La Unidad de Control de Vectores de Puerto Rico, se ha implementado colaboraciones educativas mediante herramientas diseñadas que ayudan a lograr su identificación.
Es un kit de herramientas que permiten la prevención del dengue, siendo una colección de materiales educativos y de comunicación masiva, la cual está diseñada para ayudar a los municipios, organizaciones sin fines de lucro y otros. dentro de ellos se incluyen: carteles, folletos, vídeos, audios, materiales para redes sociales y guías de enseñanzas sobre cómo prevenir y controlar la proliferación del mosquito.
Además, se desarrolló una aplicación llamada “Mosquítalo”, utilizada para promover que las personas tomen un rol directo en la eliminación de criaderos de mosquitos. En esta aplicación las personas van a encontrar información sobre cómo protegerse del mosquito, su transmisión y cuáles son los lugares en que el mosquito hembra prefiere poner sus huevos.
Por otra parte, existe el “Denguemetro” , una herramienta de comunicación que es utilizada para informar a la comunidad sobre el nivel de riesgo de dengue en una zona específica. Esta herramienta emplea un sistema de colores para facilitar su comprensión y se basa en la incidencia de casos reportados en los últimos 60 días, la clasificación de los colores es:
- Verde: indica un riesgo bajo, donde se deben mantener las medidas de control preventivas.
- Amarillo: en este caso el riesgo es moderado, lo que impica reforzar las acciones prevenytivas.
- Rojo: el riesgo es alto, requiere actuar de emergencia para proteger a la comunidad.
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